26 de julio de 2010

Önce


No sé quién eres pero cuando no logro hallar presencia alguna a mi favor te encuentro a tí… lejano pero muy real en mi ilusión de sentirme acompañada… cuando siento que no hay nadie que en verdad logre entender lo que brota de una alma desconsolada y triste me refugio en ti, la verdad que es que no soy muy devota a nada pero me siento feliz por creer en ti… no sé quién eres, si eres de verdad o una simple ilusión mía pero me gusta tu presencia tan sublime porque en verdad me llenas de paz sin ni siquiera decir nada… tengo casi un millón de amigos pero con nadie me siento a platicar como contigo, hablo sola y no estoy loca, sé que tú me escuchas… se que detrás de ese silencio hay algo más que vacío… algo más que nada…. Ese viento que susurra en mis oídos debe decir algo, el día tan bonito que me has dedicado hoy, aunque otra veces hubiera pensado que fuese el peor: la lluvia con que intentas lavar mis tristezas…y ese sonido que brota del cielo como quien regaña a un niño mal portado… la verdad es que la lluvia siempre me ha dado tristeza y ese ruido en el cielo me llena de miedo, pero no había entendido bien…. Sé que me quieres decir algo….
Me siento lastimada y sabes bien porque, sin ganas de creer en nada, en nadie, con unas ansias locas de correr a donde solo tu consueles mi alma, con una brisa fresca, con una caricia suave, y sentarme a deleitar un poco ese silencio tuyo que lo dice todo…. Porque tu no me mides, no me reprimes, no me gritas, no me calificas… se que siempre seré la mejor, porque te alegras de haberme conocido y sé que jamás te cansaras de acompañarme siempre, que no te aburrirás de mi, de mis locuras, me mi mal genio, eres el ser mas paciente… me perdonas cada vez que lo solicito…. Porque nunca dejaras de llamarme la atención a través de una lección, porque vives para mí, comprometido con mi alma y mis sueños, me dejas ser como yo quiero, siempre cuidando que lo haga bien… porque te alegras cuando sonrío…
… una vez me dijeron que no tenía unos ojos bonitos y cada vez que me miro al espejo tú te encargas de decir cosas bonitas y dulces, y me la creo porque sé que no me mentirías, y cada vez que me siento inferior tu me haces grande grande…. Y cuando quiero llorar tú pones tu hombro y me abrazas, y cada vez que me enamoro tú cubres mi corazón para que no se quiebre y me dejas amar como una niña, eres el único ser que no reprime mis sueños…. No sé cómo llamarte pero gracias por exisitir.
Una vez platicaba con un amigo, y me hablo de un amigo imaginario suyo, el es Once, no sé que tiene de curioso el nombre ni porque se llama así pero me gustó y hoy he escrito esto en honor a ese nombre… ese nombrecito que me hizo creer en un amigo, que no sé si es Dios o simplemente un ente que percibes siempre junto a ti… pero ahí está y ese es el punto.

2 comentarios:

Vanessa dijo...

Ahora por fin ya se puede comentar!

Vanessa dijo...

Siempre tenemos q creer en algo, real o imaginario, si no estaremos perdidos.
Besos!