No
estoy sola, entre tinieblas puedo ver
mejor mi soledad, mi tristeza, mis miedos,
cada quien acurrucado en su rincón, dispuestos a hacerse notar en cualquier
oportunidad.
Puedo
ver también la distancia
entre nosotros,
nunca había sido tan grande hasta hoy, te busco al final de ese camino tan
turbio, puedo ver tus risas, tus gestos, tus manos, me veo tiernamente sobre tu
hombro y me dan ganas de
llorar, no sé como
llegar hasta ahí…intento hacer más claro el camino pero noto que hay barrancos,
no quiero caer.
La
vela titubea hasta que cede ante la
oscuridad y entonces me pongo de rodillas como pocas veces y le pido a Dios, al
cielo, a la misma oscuridad que me permita estar a tu lado y si no es posible,
que te mantenga tan lejos que yo no pueda alcanzarte.
Lloro
sin tener muy claro porqué, rezo con profunda Fe,
por ti, por mí, por nuestro amor ruego por mis errores y agradezco por mis
acierto. Entonces me pongo de pie, llegó la luz. Me limpio las lágrimas, busco
y no hay nada, tampoco estás tú. Decido distraerme en otra
cosa, no entiendo muy bien qué pasó.
